“Hay gente que cree que todo cuanto se hace poniendo cara seria es razonable”
Georg Christoph Lichtenberg

Tras tantos y tantos años de andar en política y campañas y habiendo sido testigo del desarrollo del hombre en los últimos tiempos, me niego a creer que hemos llegado a un punto en el que, demasiado estúpidos como para ponernos a pensar en serio, el triunfo en las campañas políticas se centre en simplemente ser “famoso”.

Cuando el pensamiento crítico y sobre todo en el caso de Nuevo León, las experiencias vividas en los últimos años, nos obligasen a creer que tenemos una sociedad más preparada y demandante, resulta que las preferencias a la hora de votar se centran en la forma, la frivolidad, la imagen y no en detenernos a pensar quién y sobre todo cómo se pueden sacar adelante los problemas.

Sigo sin creer que el éxito radica en pautar un montón de publicidad, en aparecer de manera constante repartiendo sonrisas y cortando listones, aunque esos listones no sean el arranque de nada y detrás sólo exista una mera escenografía “para la foto”.

¿De verdad este es el Nuevo León del Siglo XXI? Seremos capaces de entregar la administración de nuestros recursos y de firmar en blanco el futuro de nuestros hijos a alguien que, dado el caso, carezca de preparación, experiencia, conocimientos y simplemente votamos porque “se ve bonito o bonita”?

Siempre he sido optimista, pero vistos los resultados de encuestas recientes no puedo menos que frustrarme y creer que cuando todo indicaba que por fin avanzábamos, estamos peor que nunca antes en la historia, dejándonos llevar por la mercadotecnia.

Así que nada de planes, proyectos, estudios, análisis, especialistas y demás, ¡métele billetes a la pauta publicitaria y con eso ganas la elección!

Carajo, tantos años estudiando, probando, recorriendo un montón de países, ganando (casi todas) elecciones, para que la final el asunto sea tan sencillo.

Esto no es serio.